Hace ya mucho que me vengo quejando de lo mismo. La queja es mi deporte favorito. Pero esta vez tengo razón, y aquí les traigo pruebas fehacientes. Existe una conspiración a nivel nacional, qué digo, a nivel mundial, de becarios y becarias armados hasta los dientes con Windows Paint, CorelDraw y otras armas de similar calado. Por la noche, en cualquier rincón del estado, en una oscura habitación donde hace años que no entra a limpiar una madre, dormitan, dibujan y diseñan sin descanso. Porque hay quien lo compra.
Perdónalos Señor, porque no saben lo que vectorizan…
La publicidad en estado salvaje es un fenómeno importado de la radio que hace ya un tiempo podemos ver en casi cualquier cadena de televisión. La radio ha sido siempre el medio donde mejor se implementa esta práctica, ya que resulta más difícil de zapear y la penetración del supositorio publicitario está más garantizada. El radioyente, por la misma naturaleza del formato radiofónico, alcanza rápidamente un estado en el que baja la guardia y acaba por asumir de forma pasiva el constante bombardeo de supositorios publicitarios. El modelo natural en que está inspirada esta práctica, es el de un tipo de murciélago tropical, ciertas especies de mosquitos y sanguijuelas; éstos segregan una sustancia anestesiante y anticoagulante que evita que el individuo se aperciba de que está siendo parasitado, hasta donde es posible.
No hace falta ser un mago de la percepción para darse cuenta que las televisiones se han apuntado a este fenómeno, inundando todo aquel espacio inundable, dentro y fuera de los contenidos en forma de entrevista, chiste, atrezzo, vestuario, argumento, trailer, anuncio, microanuncio, microespacio, patronicio, subpatrocinio, sub sub patrocinio, repetición, palabra, obra y omisión.
Pero si hay un caso que en mi opinión merece especial atención es el de Disney Channel. Sobre todo desde que ha entrado en la emisión en abierto via TDT, han liberado todas puertas al bicho que llevaban dentro, dejando ver su auténtica naturaleza. Una estrategia especialmente sangrante y si me permiten rastrera, ya que hablamos de niños, cuyo ánimo abierto y atento los convierte en una auténtica autopista sobre la que lanzar toda la artillería sin ningún escrúpulo y con todas las garantías de éxito. El planteamiento es sencillo, tomemos como ejemplo la serie de moda, Hanna Montana:
A tan sólo 30 SEGUNDOS del final del episodio, la voz en off del charlatán que nos avisa
- “ENSEGUIDA VOLVEMOS CON MÁS HANNA MONTANA”.
Entonces comienza una cansina batería de autopromociones repetidas hasta la saciedad de cualquier mortal, tras la cual entra el final de Hanna Montana (básicamente los créditos). Seguidamente comienza otra sitcom, por ejemplo “LOS MAGOS DE WEBERLY PLACE”. El incauto espectador se arremanga para ver contenido creyendo que ya ha pagado suficiente penitencia con la publicidad ingerida. Pues bien, al cabo de unos 2 ó 3 minutos de episodio, lo justo para plantear un poco el argumento y la careta (presentacion con la musiquita)… ahí donde meten OTRO CORTE con otro tubo de anuncios.
Ya sabíamos que el ratón era salvaje; sabíamos que no tenía demasiados escrúpulos, habíamos aprendido a vivir con ello, a permitir a nuestros hijos a tomar su dosis, pero el ratón ya no tiene nunca suficiente, se ha vuelto ludópata, vampiro, adicto, tramposo, colosal, tremendo y ha perdido cualquier control sobre sí y los demás. No me refiero sólo a esos mezquinos cortes publicitarios, ya es que es el tono de casi todo lo que hacen. Parece como si el cadáver del fundador hubiera caducado por falta de estrellas en el congelador y aprovechando que semidescongelado se corta mejor, estén haciendo el mejor y más fino carpaccio del que son capaces.
Archivado en: Todo en general mayormente
Via el facebook de mi hermano Tomeu, que como algunos sabéis es fotógrafo:
Tomeu Ozonas: Desde 1996 la primera foto estuvo en el mercado y dio sus frutos. La foto al final nunca se vendia. Un dia le di la vuelta y la subi a otra agencia. Ahora es el best seller.

Estaba ayer dudando si dedicar un post a lanzar hipótesis marranas sobre los criterios que rigen la elección de la Chica Tampax, cuando en la tele estaban dando nuestro culebrón nacional: Ventdelplà.
Estos productos están bastante bien realizados, todo correcto, hasta que inevitablemente, un guionista, tarde o temprano, cae en la tentación de escribir una pequeña escena de acción (min 38:15).
Yo no sé si es que todos los realizadores y directores del país se perdieron la clase ese mismo día al unísono, y fueron todos al mismo bar; la cuestión es que en cualquier producción de Hollywood, por cutre que sea, resuelven las escenas de acción con una habilidad y precisión mil veces mayor. Si por casualidad veo una peli nacional, donde además sacan unas pistolas, ya me echo a temblar. Tengo que verlas asomando un ojo entre los dedos y sabiendo que se les verá el plumero a años luz, me sacarán de la peli y que sentiré algo parecido a vergüenza ajena.
Entonces pienso en el pobre montador, que aunque cuenta con un material mal planteado, tiene que hacer algo positivo para salvar ese marrón. Pero es ahí donde descubro que él también se negó a tomar esa clase cuando joven. En un ejercicio de bienintencionada ignorancia, opta por la conocida regla del montador obtuso de si viene acción metemos muchos planos y cuando todo eso falle algo de cámara lenta. El resultado es como si el hombre elefante hubiera aceptado el reto de manejar el teclado de montaje con la única ayuda de su lengua. El espectador tiene que recomponerse con la ayuda del sonido y el plano siguiente a la escena, para acabar de entender lo que han querido explicar más o menos, que tira que te va, que da igual, que qué más da, que de todas maneras sólo llevamos toda una vida viendo pelis de acción, dadnos tiempo para analizar bien cómo lo hacen.
Archivado en: Todo en general mayormente
Casi una década tienen ya estos accesorios de sin par elegancia creados para optimizar el rendimiento y refrigeración de aquellos que los incorporen. De reciente polémica en el actual campeonato de Fórmula 1, estos viejos conocidos no llegan a comercializarse en España, supongo por culpa de alguna absurda ley del Ministerio de Industria que como de costumbre, esteriliza y corta de raíz cualquier iniciativa realmente creativa.
Archivado en: Televisión
Cuenta David Mamet en su tremendo Bambi contra Godzilla que la ofensa más rotunda que puede hacer el productor obtuso es cuando dicen “A ver, lo estamos haciendo mal. ¿Por qué no nos encerramos en una sala, analizamos las películas de mayor éxito de todos los tiempos y luego hacemos eso mismo sin más?”. Son este tipo de frases las que abundan en muchos despachos y salas de reunión, donde esos mercachifles sin asomo de talento deciden día a día cómo extorsionar una y otra vez nuestra entrega incondicional de nuestro tiempo de ocio. Y no pasa gran cosa, porque nuestro tiempo de ocio dejó de ser precioso el día que decidimos venderlo para ver el espectáculo que supone observar a los imbéciles capaces de vender a los suyos por aparecer en la tele. No pasa nada, eso ya me lo tiro a la espalda, así que, ya que estamos en esa dinámica, ¿por qué no nos dejamos de chorradas y vamos al grano? ¿Por qué no analizamos lo que la gente quiere ver y luego hacemos eso sin más?
En casi todas las películas de política-ficción se presenta la típica figura de político cabrón que durante la cinta podemos ver conspirar, espiar, malversar y asesinar a todo trapo. El espectador, -aliviado porque piensa que eso en su país menos mal que ya no ocurre-, siente cierta empatía, y va acumulando rabia durante hora y media, para terminar en unos últimos minutos de la cinta donde desenmascaran al mandatario hijo de puta con una sucesión de portadas de diarios y planos del tío esposado y defenestrado para siempre. Te vas del cine pensando que bueno, si yo fuera ese tío, grabaría un vídeo y todo se sabría.
Pues bien, se ve que no basta con grabar un vídeo. Hasta ayer no ha sido tema de portada en España, y hoy sigue algo arrinconado. Ese presidente no ha dimitido y por lo que se ve tras las declaraciones de los acusados, todo apunta a que su cinismo va a entrar en Récord Guiness incluso superando los mejores ejemplos norteamericanos, donde una mamada es una conducta impropia y un genocidio es un daño colateral. En fin, será mejor que se inventen otra cosa en las próximas películas, porque parece que hay mierda que no sale ni con Cillit Bang.
A mi amigo Manolo, que tiene una capacidad innata para hacerme reír a su antojo, la palabra blogosfera seguramente le suena a enfermedad rara del tejido cerebral. Otro don que posee y en este caso tiene lamentablemente abandonado es el de dibujar y pintar. Y sus dotes de comunicación desde la red son absolutamente nulas. Cuando estoy por Mallorca intento convercerle -cada vez menos- de que coja de nuevo los pinceles y bla bla, pero la cosa acaba en conversación de tema cochino, que es lo que en definitiva importa.
Así las cosas, aquí van los bocetos que hice a raíz de la última idea de mi amigo Manolo, que me comentó el verano pasado. Prometí plasmarlo de alguna manera, aunque me hubiera encantado haber tenido tiempo para hacer una pequeña animación con estos personajes; una presentación animada de cada uno, con música tachán contundencia made in John Williams. Hacer un buen youtubín que seguro haría las delicias de la legión de pajeros frikis (freaky wankers) del tema galáctico.
P.D. el último no tiene nombre, no se me ocurre nada.

Si es que hasta oigo a Pablo Carbonell gritando
— ¡Su Santidad, Su Santidad! ¡una pregunta para la revista Coito Natural!
se puede descargar en:
http://www.ozonas.es/berlusconi_robot.wmv
La verdad es que no tengo ninguna razón concreta para haber hecho este vídeo. La foto me lo ha pedido, supongo. Eso, y que siempre que veo a estos tipos me pregunto de qué están hechos. Me imagino que los toco con un palo, como se toca a los bichos de reacciones inciertas. Me gustaría juntar varios clips como este con unos cuantos mandatarios, aunque el amor al arte tiene un límite, incluso en este blog…
Ya que estamos se lo dedico a Antònia Font (en italiano Antònia Font), y de paso que me encarguen el próximo videoclip de robots y presidentes. Vull fer un videoclip, buaaaà!!!













