Hace ya muchos años, emitieron una serie de anuncios de maquinillas de afeitar, que todavía pesa en el recuerdo de varias generaciones. Era el tiempo de vender la gran novedad de las 2 cuchillas en las maquinillas. Hasta entonces, la gente se afeitaba con maquinillas de una sola hoja. Y aunque a día de hoy parezca imposible, puedo jurar que la gente salía bien afeitada a la calle.

Sé que esta afirmación me podría acarrear problemas jurídicos, demandas de multinacionales, etc,  pero gracias al cielo, existe abundante documentación gráfica que lo corrobora. Sí señores: nuestros padres y abuelos conseguían afeitarse perfectamente con 1 hoja, y además con resultados notables. 

El argumento de aquellos publicitarios en la campaña de la doble cuchilla, era una explicación en forma de gráfico animado (que aquí les reproduzco por gentileza de la casa) acompañada de un slogan que rezaba algo así: LA PRIMERA HOJA AFEITA, LA SEGUNDA APURA*. Eso se quedó grabado en el inconsciente publicitario colectivo. Y poco a poco, con los años, el consumidor fue olvidando aquella explicación que parecía tan verosímil que nadie se atrevía a poner en duda. Estaba tan incrustada en el cerebro que era algo asumido por todos. Además, lo cierto es que el afeitado era más suave que el de una hoja. Pero amigos, compañeros, ¿era verdad la explicación del slogan? Aunque parezca increíble, ¿por qué ningún científico del gobierno se molestó en averiguar la verdad sobre el asunto? Así las cosas, no hubo vuelta atrás; las maquinillas de 1 hoja prácticamente se dejaron de fabricar, y la explicación fue dada por buena.

Durante años el tema tuvo a bien estabilizarse, aunque había novedades: el mango de las maquinillas cambiaba de forma, los cabezales de unas máquinas y otras curiosamente no encajaban en las nuevas**, cabezal vasculante, botón de expulsión de cabezal, rayitas de goma para un mejor agarre… hasta ahí todo normal, hasta la aparición de la feroz competencia.

Fue años más tarde cuando alguien de una compañía pensó que el producto ganaría adeptos si se añadía una tercera hoja. Otro fabricante no tardó en contraatacar con una cuarta. Hoy, Gillette ya va por la máquina de 5 hojas, + una en la parte posterior, según ellos “de precisión”. Además incorpora un estúpido e inútil vibrador a pilas y unas gomas que dificultan la limpieza. Nos preguntamos ¿hasta dónde llegará esta absurda escalada de incorporación de hojas en las maquinillas? ¿qué clase de gente hay detrás de todo esto? Amigos, compañeros, la respuesta realmente me trae sin cuidado. Y tampoco escribiría este post*** kilométrico (por no llamarlo otra cosa) que nadie va a leer entero, si no fuera porque todo esto sólo demuestra una cosa (por otro lado predecible y reflexionado hace mucho): que la industria de las maquinillas nos engaña vilmente y lo tiene difícil para ocultarlo. Porque, tanto si era verdad como mentira la puta afirmación de que la primera hoja afeitaba y la segunda apuraba ¿qué coño nos intentan vender ahora? ¡¡¡¿QUÉ COÑO PINTAN LAS OTRAS 3?!!!¿REQUETAPURAN?¿EL QUÉ?¿SE PASEAN?!!!

Sinceramente, no veo el final de esta estúpida tendencia de dar a algo tan simple como el afeitado atributos de carrera espacial. Por favor, déjenlo ya, se trata de cortar pelo, no de tomárselo a media humanidad. Dicho de otro modo y en 2 pasos: vayanse a tomar por culo. Y si vuelvo a ver al Beckhan acariciándose la cara entre rayos verdes y destellos naranja juro que me dejo barba para toda la vida… 

* Pasos 1 y 2 del vídeo
** Tendencia que sigue hoy en día, y que se complica enormemente con la nomenclatura de los productos. No tiene nada que ver y por supuesto no encajará la pieza vasculante de una Gillette III SuperTurbo Display Force II con el mango Gillette Force Turbo Super II que puedas comprar equivocadamente. Algo similar ocurre en el mercado de las compresas femeninas, cuya enorme variedad de productos dentro de una misma marca y gama produce nomenclaturas largas e imposibles, que hacen muy difícil comprar con éxito el mismo producto 2 veces. 
*** Al hilo de un post publicado por Big Corrosco en el desaparecido blog de Abuse.
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