Una de las peores cosas que te pueden pasar en verano es tener que escuchar un presentador de los 40 principales. En invierno, es exactamente igual de repulsivo, solo que al menos el cretino de turno (porque se turnan) no se empeña en machacar la estúpida idea de que las canciones refrescan

Estos simpáticos jóvenes no cejan, desde que tengo memoria, en su empeño de vender esta gilipollez de la canción refrescante, con las más alegres arengas, con esa manía de hablar como esquizofrénicos en el Salón de los Espejos. “Y ahora refréscate con el éxito de Mariah Carey”. Nos toman, no sólo como contenedores de la basura que emiten si no como sordos e imbéciles. Además, si hay algo forjado al fuego del auténtico corazón del averno, no es un juego de anillos, si no la mayoría de los éxitos que fabrican. Qué idea más refrescante, por Dios…

Anuncios