Cada cuatro años es un período de tiempo que merece cierto balance, en el que se supone que da tiempo a inventar muchas cosas. Y si te avisan que tienes que preparar unos juegos olímpicos o cosas así, pues aún más. En lo que a mi respecta, esperaba que se hubieran currado ideas nuevas los tíos de la tele olímpica. Pero otra vez, seguimos viendo la misma ensalada mediocre de imágenes que no aportan nada nuevo, que resultan igual de cansinas, y que no atraen público nuevo a esta fiesta de musculitos. 

Rewind: Leni Riefenstahl, para Berlín 1936 hizo propuestas de tiros de cámara que el COI de la época rechazó por la problemática que suponía la colocación de esas cámaras, por debajo del suelo o entorpeciendo la labor de los jueces y demás. Hoy día, la técnica no sólo permite esos encuadres (y muchos otros inimaginables para la Riefenstahl) sin molestar a nadie, sino que puede ir mucho más lejos, tanto en tratamiento de la imagen en sí como en la movilidad de esas cámaras. No se ha visto nada nuevo, ni siquiera en las repeticiones. Cero imaginación, aunque eso sí, en HD, que es lo que le gusta a mi televisión de tubo. A ver si 4 años más van situando a esos responsables fuera del mercado o se van directamente a donde Fernando Fernán Gómez tuviera a bien mandarles.

INFORMACIÓN A RAUDALES

24 HORAS DE TELE to seguío da para mucha información, pero es triste que ningún comité sancione el hecho de no informar sibilinamente de si estamos viendo directo o diferido. Entendería esta rastrera forma de amputar la información en las cadenas de tradición rastrera, pero de una tele pública es sencillamente pestilente.

De igual forma, a ver si dentro de 4 años a alguien se le ocurre informar (nada, en pequeñito arriba, a la izquierda, una nimiedad para el pequeño porcentaje de gente que no distinguimos a primera vista los 3000m de los 5000m haciendo zapping) de QUÉ MALDITA PRUEBA ESTAMOS VIENDO, ni si son finales, o semifinales, o qué coño son…

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