Últimamente estoy descuidando uno de los propósitos que me había fijado unas navidades no muy lejanas. El de procurar no ver más películas emitidas por las cadenas de TV. Porque la política publicitaria de las cadenas ya no está pensada por un equipo de personas ruines y detestables como estábamos acostumbrados hasta ahora. Como era de esperar, ese equipo se promocionó no hace mucho a puestos más altos en la empresa, dando paso a una nueva generación de personas ruines y detestables pero con un gran valor añadido; son una generación -ya nos avisaron en un documental de Greenpeace- que ya cuenta con una alta acumulación de residuos contaminados, rica en todo tipo de innumerables compuestos -con el aspecto una pasta negra y espesa-, que confiere a estos equipos unos poderes hasta ahora desconocidos. No soy ningún entendido, pero creo que el culpable son los metales pesados que se encuentran en la bollería industrial y derivados lácteos sobre todo que ingirieron en toda su infancia y que se acumulan directamente en el cerebro. Ahora, esos hombres y mujeres se sientan alrededor de una mesa de reuniones para poder tomar la decisión de mutilar las obras de arte que emiten, dentro de lo que ellos creen que es un plan superior bautizado con algún novedoso término en inglés. Los caminos del marketing y estragia comunicativa se tallan a base de términos en inglés, a ser posible de 2 o 3 palabras y sin conjunciones. Si no hay eso, no hay marketing ni estrategia ni nada. ¿Quiénes somos nosotros para dudar de algo que tiene nombre inglés de 2 palabras? Supongo que esos cortes publicitarios a mitad de frase deben tener uno de esos nombres tipo (TBI -touching balls intentions). Eso hace girar el mundo.

Yo, que también tomé mucho Nesquick, soy un poco más… rudo, si quieren. Al ver cómo cortan el momentazo de las películas donde al final ponen trocitos de cada actor con su nombre y personaje, con la música, con lo entrañable y gracioso que resulta ver a los que hemos visto llorar reír y morir las últimas 2 horas, mi creative thinking me sugiere algo más basic strategy, que vendría a ser que agarraría  por las solapas al hijoputa que corta la peli ahí, y lo tiraría a una psicina de mierda de vaca (cow dung planning en inglés). Más o menos por ahí van mis tiros.

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